Resumen
Una carpa plegable es la que se abre como una tijera: la estructura viene armada de fábrica, se estira entre dos personas, se suben las patas y queda parada en minutos, sin herramienta. La medida corriente es la de 2 por 2 metros, que es la que cabe en el baúl de un carro y la que se usa en ferias, mercados y puntos de venta; de ahí en adelante están la de 3 por 3 y la de 3 por 4,50, para cuando hay que cubrir una mesa larga. Lo que separa una buena de una barata no es la lona sino el perfil de la estructura y las uniones: el aluminio pesa menos y no se oxida, el acero aguanta mejor el golpe y cuesta menos, y en los dos casos lo que falla primero son los pasadores. Y una advertencia que ahorra disgustos: la plegable está pensada para montarla y guardarla, no para dejarla parada meses a la intemperie.
Ficha técnica
Cada proyecto se calcula con las medidas y las condiciones del sitio, así que la especificación de carpas plegables 2×2 se entrega con la cotización: gramaje de lona, material de estructura, medidas y resistencia al viento. Pídala por WhatsApp y le llega sin formulario de por medio.
Aplicaciones
- Ferias y mercados
- Puntos de venta móviles
- Eventos deportivos
- Brigadas y jornadas de salud
Preguntas frecuentes
¿Qué medidas hay además de la 2×2?
La de 2 por 2 metros es la más pedida porque es la que cabe en el baúl de un carro y la que alcanza para una mesa y quien atiende, que es el montaje típico de una feria. Las otras medidas corrientes del mercado son 3 por 3, 3 por 4,50 y 3 por 6; de ahí en adelante ya se está hablando de estructuras que no arma una sola persona. La recomendación es elegir por el área de trabajo y no por el área de piso: bajo una de 2 por 2 caben la mesa y quien atiende, pero no la fila que espera.
¿Se puede dejar armada a la intemperie?
No es para lo que está hecha, y desconocerlo es la causa más común de que una plegable dure poco. La estructura de tijera está pensada para montarse y desmontarse, así que sus uniones tienen holgura para poder plegarse, y esa misma holgura es la que trabaja con cada racha de viento hasta que un pasador cede. Dejarla parada semanas suma además agua acumulada en la lona, que es peso concentrado sobre un perfil liviano. Para algo que quede armado de forma permanente el producto es otro: una carpa fija, con anclajes calculados. Si aun así tiene que quedarse varios días, lo mínimo es tensar los faldones, anclar las cuatro patas y bajarla cuando se anuncie viento.
Los otros formatos de carpas
Los 3 se fabrican con la misma lona y los mismos gramajes; lo que cambia es cómo se usan. Si este no es el suyo, estos son los otros.
Quién compra esta solución
El alcance, los soportes y los tiempos cambian según el sector.